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UNA SOLUCIÓN A LOS ABORTOS DE REPETICIÓN
 

 

El aborto es una de las situaciones más difíciles que tiene que superar una pareja. Pero, sin duda alguna, mucho más traumático resulta superar un segundo e incluso un tercer aborto seguido. Por lo general, cualquier pareja tiene un riesgo de sufrir un aborto en un 15%. La estadística nos dice que después de un primer aborto en el 18% de los casos puede volver a suceder, pero después de dos, el riesgo de que vuelva a ocurrir en un tercero se eleva a 30%.

Por esta razón sería conveniente recurrir a un especialista después de haber sufrido dos o más abortos antes de las 20 semanas de gestación. Ante esta situación, ¿qué alternativas nos puede ofrecer el especialista?.

Según el Dr. Alfonso de la Fuente del Instituto Europeo de Fertilidad, “se trata de un cuadro clínico ingrato, pues tras múltiples estudios de la pareja en la mayoría de los casos no se encuentra una causa aparente. Sin embargo y dado que está demostrado que un 45% de los abortos de 1º trimestre son de causa genética, una de las técnicas que pueden ayudar a resolver el problema es la conocida como DGP, Diagnóstico Genético Preimplantacional.

Esta técnica consiste en someterse a un tratamiento de fecundación in vitro para conseguir un número considerable de embriones y analizar dichos embriones desde el punto de vista genético con el fin de transferir al útero solamente los que estén sanos.” Esta técnica, ha sido de gran ayuda en parejas en las que se ha evitado transmitir a su descendencia enfermedades como traslocaciones, fibrosis quística, enfermedad de Huntington, hemofilia, trisomías, etc. Pero además su empleo se ha ampliado a otros campos de la reproducción como edad materna avanzada, fallo repetido de implantación y abortos de repetición.

En aquellas parejas en las que se ha podido demostrar una causa genética clara de los abortos, es decir aquellos casos en que mediante biopsia corial se han analizado los cromosomas del feto y se ha demostrado alguna alteración genética, el DGP ha mostrado buenos resultados de cara a la consecución de un embarazo normal a término. De ahí la importancia de que en todos los embarazos interrumpidos se realice una técnica de Diagnostico Prenatal (Biopsia Corial, Amniocentesis,..) antes de llevar a cabo el legrado uterino, ya que nos va a permitir conocer la situación genética del embrión.

No obstante, los resultados en el resto de casos ha venido a demostrar que lo que parecía una solución real, no ha sido tal, ya que no debemos olvidar que estamos planteando una técnica compleja, pero que ciertamente ha supuesto un claro avance en el diagnostico de parejas con una mayor predisposición a tener alteraciones genéticas a nivel embrionario.