La Gestión Emocional En La Infertilidad-

By 08/02/2016Publicaciones

Desde el día que decidimos “ir a por un niño” hasta ahora, ya nunca más volveremos a ser los mismos. De la alegría, la ilusión y la motivación pasamos a la ansiedad, la desesperación y la angustia más dolorosa. La sonrisa se va difuminando con el tiempo.
Todos los que estamos o hemos estado en este proceso sabemos de los avances biológicos y médicos asombrosamente espectaculares, pero también conocemos de primera mano la desatención que vivimos a nivel psicológico.
Yo a veces me he llegado a sentir una auténtica máquina que trabaja en cadena. Quieras o no, ponemos tanta atención y energía en conseguir el embarazo que acabamos olvidándonos de algo muy importante: nuestra salud.
Y cuando hablo de salud no solo me refiero a la física, que también llega a acabar bastante resentida, sino a la psicológica. Llega un momento que pones tanto en tu objetivo que no atiendes a cómo te sientes, ya da igual… el embarazo todo lo justifica.
Algunas consecuencias son:
– Desatender tus necesidades y tus sueños
– Aislarte del mundo y los demás
– Roces, discusiones y tensiones continuas con la pareja
– Altísimo grado de ansiedad
– Falta de concentración, distracciones…
– Desmotivación, negatividad…
– Baja autoestima
Muy importante es tener presente a dónde nos pueden llevar estas consecuencias. Seguro que todos conocemos casos de parejas que se han acabado separando, o mujeres que han decidido no continuar por no poder aguantarlo más…
La buena noticia es que todo este mundo emocional y psicológico se puede gestionar para que trabaje a nuestro favor. No solo conseguiremos sentirnos mejor sino que además nos ayudará a seguir confiando en nosotros y nuestra meta.
Cuando trabajamos nuestro mundo emocional estamos conociéndonos, aprendiendo y teniendo acceso a la fuente de energía más importante que todos nosotros tenemos omeprazole capsules. No olvides que tu decisión de tener un niño surgió de un deseo en tu interior.
Desde mi experiencia personal como alguien que estuvo siete años hasta que consiguió ser padre, junto a mi formación como psicólogo y coach, puedo asegurar lo importante que fue trabajar mi vida emocional para continuar adelante y no abandonar.
Un ejemplo de mi vida es cuando en un momento se juntó el enésimo negativo con el desconocimiento de los motivos por parte de los profesionales y el estar al límite de la quiebra económica. Para mí fue muy importante tener muy presente el “para qué” hacía todo eso, y esto me salvó del hundimiento.
Con este ejemplo me gustaría transmitirte la importancia de trabajar también el plano psicológico/emocional. Los diversos intentos y tratamientos a los que te sometas podrán ser efectivos o fallar, pero la decisión de seguir está en ti.
En definitiva, recuerda que tú tienes la última palabra de cada una de tus elecciones y que éstas mayormente vienen influidas por nuestro estado mental. Cuando estamos alegres y positivos tomamos decisiones que nos benefician más que si estamos tristes y deprimidos.
Te invito a que descubras la importancia del maravilloso mundo de las emociones y que lo pongas a trabajar a tu favor.
Carlos Postigo, Psicólogo General Sanitario,
Coach Experto en Infertilidad y Paciente.