Decálogo para afrontar las emociones ante un tratamiento de fertilidad

By 12/08/2014Publicaciones
  • Esperanza, pero también desánimo, frustración,… Las parejas que se someten a un tratamiento de reproducción asistida se enfrentan a una fuerte carga emocional. Estos aspectos psicológicos pueden repercutir negativamente a la hora de lograr el embarazo e incluso provocan que entre el 15% y el 45% de las parejas abandone el tratamiento. Por eso, es fundamental aprender a controlar las emociones.

El control de las emociones es fundamental cuando una pareja inicia un tratamiento de reproducción asistida. No en vano, entre un 15% y un 45% de las parejas abandona este tipo de tratamientos por factores psicológicos. Con la ayuda de los expertos de la clínica de reproducción asistida Ginefiv nos hacemos eco de un decálogo de consejos para ayudar a controlar los factores emocionales que surgen en este proceso y afrontarlo con mayor éxito.

1. Aceptar la situación. Asumir que existe una dificultad para concebir un hijo es el primer paso para poder enfrentarse a ello. No debemos asustarnos ante emociones normales que surgen ante estas situaciones extraordinarias, como sentirse triste, frustrado o abrumado; se recomienda aprender a identificar estos sentimientos, modificar los pensamientos negativos hacia nosotros y los demás y generar, por tanto, emociones más adaptativas.

2. Mirar hacia delante con actitud positiva. Se trata de enfocar el problema hacia la búsqueda de soluciones posibles y dejar a un lado los pensamientos sobre qué lo ha originado, ya que son múltiples los factores que influyen en la infertilidad. Es importante centrarse en los aspectos positivos de la vida cotidiana sobre los que tenemos control porque aportará fuerzas para continuar con el objetivo y reducirá en gran medida la ansiedad.

3. Ser realista y darse tiempo. Debemos ajustar las expectativas a la situación real, sin que éstas excedan las posibilidades evidentes, ya que cualquier imprevisto o situación inesperada puede generar un intenso malestar. Pero tampoco debemos pensar siempre en “negativo”. Hay que buscar un equilibrio. Debes tomar decisiones importantes en momentos en los que no estén aflorando emociones intensas, intentar controlarlas y ser objetivos, además de tomarse el tiempo que sea necesario, sin precipitarse.

4. Apoyarse en la pareja. Es fundamental enfrentarse a este problema de la mano, ayudándose mutuamente, compartiendo la carga y afrontando conjuntamente el tratamiento. Aunque se interprete la situación de manera diferente por cada miembro de la pareja, es importante respetar y validar las emociones del otro sin juzgarlas para fomentar la unión de la pareja.

5. Consultar y resolver las dudas. Mantenerse informado contribuye a reducir el nivel de ansiedad o nerviosismo que se produce ante lo desconocido. Saber en qué consiste el tratamiento, las fases, la medicación que se debe tomar o las posibilidades de éxito ayudan a aclarar dudas y afrontarlo con mayor seguridad. Además de informarse en guías o foros, es preferible consultar todas las dudas a tu médico o especialista, ya que es la fuente más fiable y que mejor conoce tu caso.

6. Mantener el estrés a raya. Las mujeres que presentan altos niveles de ansiedad tienen un 30% menos de posibilidades de que sus óvulos sean fecundados y aumenta el riesgo de sufrir un aborto. Es recomendable consultar a un especialista para identificar si el nivel de estrés es elevado o perdura en el tiempo. Además, terapias complementarias, como el servicio especial de acupuntura pueden favorecer la relajación.

7. Continuar con tu vida y tener la mente ocupada. Aunque se esté sometido a un tratamiento de reproducción asistida, es importante continuar, en la medida de lo posible, con la actividad cotidiana, así como buscar nuevos intereses. Realizar actividades de ocio o al aire libre hacen que la mente se mantenga ocupada, disminuya la ansiedad y que la vida en pareja no se centre únicamente en conseguir la gestación.

8. Buscar apoyo psicológico. Es de gran ayuda durante un tratamiento de reproducción asistida. Además de animar a las parejas en los momentos más difíciles, puede enseñar técnicas de autocontrol para combatir mejor las situaciones de ansiedad que se generen y disminuir la carga emocional. Ello contribuirá a que haya una mayor cohesión entre la pareja y que no abandonen el tratamiento.

9. Compartir con otras parejas en la misma situación. Vincularse con otras parejas que estén pasando por el mismo trance ayuda a relativizar la situación y evita el aislamiento, ya que se comparten experiencias similares y se percibe la infertilidad como un problema que afecta también a otras personas. No obstante, no todo el mundo experimenta de igual modo las mismas situaciones y es importante ser críticos ante las emociones extremas de otras personas en tratamiento.

10. Tener un ‘Plan B’. Un tercio de las parejas tratadas por problemas de fertilidad no logran tener un hijo biológico, por lo que se debe tener en cuenta esta posibilidad. Pensar con anticipación un posible ‘Plan B’ ayuda a sentir mayor control sobre la situación y seguir adelante ante cualquier intento fallido. No se trata de renunciar a nuestro deseo, sino de fomentar la capacidad de toma de decisiones. Analizar qué posibilidades hay para quedarte embarazada tras el diagnóstico, los recursos que se destinarán, decidir qué tratamientos se están dispuestos a intentar, hasta cuándo y, finalmente, marcar la meta.

Fuente: Mujer hoy

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