En busca del mejor embrión

By 12/04/2015Publicaciones

Uno de los momentos clave -y también de los más emocionantes- cuando se realiza un ciclo de reproducción asistida es aquél en el que el ginecólogo, tras haber realizado la extracción de óvulos, llama al cabo de unas horas para anunciar cuántos de ellos han fecundado. El siguiente momento culmen es al día siguiente cuando ya se sabe cuántos embriones de los que han fecundado son viables y cuántos van a transferir. Detrás de ese intenso proceso está el trabajo de los embriólogos que determinan, basándose en la morfología y en su experiencia, qué embriones son los más aptos, es decir, cuáles tendrán más opciones de implantar y prosperar.

Desde hace poco tiempo, las clínicas de reproducción asistida cuentan con una nueva herramienta (muy pocas la tienen en nuestro país) para mejorar la fecundación ‘in Vitro’. De hecho, se calcula que esta puede aumentar las tasas de embarazo entre un 5% y un 10%. El sistema Eeva (Early Embryo Viability Assessment), una tecnología nacida en 2008 en las aulas de la universidad de Stanford que ha llegado a España de la mano de Merck, permite saber de manera objetiva cuáles son los mejores embriones para transferir al útero. ¿Por qué es esto tan importante? ¿qué aporta Eeva? Como explicó en su presentación Josu Franco, director del laboratorio de Andrología y Embriología de la Clínica Pilar de San Sebastián, hay al menos 5 motivos relevantes:

  1. «Hasta ahora los embriólogos nos basábamos en la morfología del embrión para decidir cuáles de ellos transferir y cuáles no y, a los dos o tres días de la fecundación ‘in Vitro’, introducíamos en el útero de la mujer los elegidos. Ahora contamos con Eeva, un sistema automatizado y de predicción que incorpora una cámara en el cultivo gracias a la cual vamos viendo en tiempo real la evolución del embrión (cómo se divide y en qué momento). Esto hace que no tengamos que sacar la muestra del incubador».
  2. 2.- «Este último punto, el del ambiente embrionario, es muy importante. No tener que sacar el embrión del incubador es muy relevante para que se desarrolle bien. Gran parte del cultivo está formado por agua, por eso cualquier cosa, pero sobre todo los cambios de temperatura, pueden afectarlo porque es muy sensible. Sin embargo, la luz que sale de la cámara fotográfica incorporada al cultivo, no afecta a su desarrollo».
  3. 3.- «Gracias a este nuevo test, al criterio del embriólogo -basado en la morfología del embrión- se suma el criterio objetivo del test, que nos da información exacta de su desarrollo. Con la cámara tenemos más de 400 imágenes que nos dicen cómo y cuándo se ha dividido el embrión, de manera que podemos saber si la división ha sido anómala o no. Esto antes, basándonos solo en criterios morfológicos, no podíamos verlo».
  4. 4.- «Otra de las ventajas es que podemos tener una predicción de laformación de blastocisto (embrión de 5 ó 6 días con una estructura celular compleja) en día 3 de desarrollo. Eso es como tener un diagnóstico previo de cómo va a ser el embrión y nos permite esperar hasta el día 5 ó 6 para transferirlos. La tendencia hasta el momento ha sido transferirlos a los 2-3 días de desarrollo y, al no tener tanta información como ahora, introducíamos más embriones con el consecuente aumento de embarazo múltiple. Con Eeva podemos esperar a que el embrión se divida celularmente hasta el día 5 ó 6, esto es muy importante porque la actividad genética paterna se activa el día 3, así que si el espermatozoide no está del todo bien, ese embrión no terminará de implantarse».
  5. 5.- «Todo esto hace que seamos capaces de elegir el embrión con más posibilidades reales de implantarse en el útero. La consecuencia directa es que aumentará la tasa de embarazo porque la elección del embrión es mucho mejor. La indirecta es que, al transferir un solo embrión y no 2 ó incluso 3 como se venía haciendo hasta ahora, evitaremos los embarazos múltiples, uno de los caballos de batalla de los ginecólogos, por el riesgo obstétrico que conllevan», señaló Franco.

Franco, que participó a mediados de marzo en un congreso sobre reproducción asistida organizado por la Fundación Ginefiv y las universidades Autónoma de Madrid y de Alcalá, ha confirmado los datos sobre Eeva después de un año trabajando con esta herramienta. «Tenemos más tasa de implantación de embrión y más embarazos, se han reducido los embarazos múltiples y la aceptación por parte de la paciente es mayor porque le explicas el porqué de lo que se le va a hacer con un diagnóstico objetivo».

Por su parte, el Dr. José Luis Caballero, director de FIV Center Madrid, que desde el pasado mes de septiembre cuenta en su clínica con Embryoscope, una máquina similar a Eeva, considera que estas herramientas son un complemento que ayuda a los embriólogos a hacer una predicción en el laboratorio de cuál será el mejor embrión, «pero no son decisivas. Yo calculo que las posibilidades de aumentar la tasa de embarazo, por paciente, se incrementarán en un 5%. En cuanto a los embarazos múltiples, la decisión de cuántos embriones transferir es algo que se decide con la paciente», asegura. «En ocasiones el criterio económico impera y las mujeres te piden que les transfieras 2 embriones a la vez o incluso 3 (que es el máximo permitido) porque no pueden costearse otro ciclo y prefieren arriesgarse».

En cualquier caso, como señaló con mucho acierto en la presentación de Eeva el doctor Buenaventura Coroleu, Jefe de Servicio de la Reproducción en la Fundación Dexeus de Barcelona, «el éxito de la reproducción asistida depende de un conjunto de factores: la edad de la mujer (lo más importante), que todo el tratamiento funcione bien, que el trabajo en el laboratorio sea el adecuado… Lo importante es destacar el hecho de que con las técnicas de reproducción asistida se está superando la fecundidad natural: hay que tener en cuenta que, a día de hoy, una mujer de 38 años tiene un 9% de posibilidades de quedarse embarazada de manera natural. Con las técnicas de reproducción asistida puede tener hasta un 53% de posibilidades de lograrlo».

FUENTE: ELMUNDO.ES