Factores sociales relacionados con la infertilidad

By 08/10/2015Publicaciones

Factores sociales relacionados con la infertilidad

 

Aunque la infertilidad en la mayor parte de los casos se debe a cuestiones genéticas, es posible que factores biológicos y algunos elementos sociales intervengan en su mayor o menor incidencia. Respecto a las cuestiones sociales hay una serie de hábitos perjudiciales para la fertilidad. Entre los más importantes encontramos el consumo de tabaco y el alcohol.

 

Estos factores junto a otros como la dieta o el consumo de cafeína pueden ser controlados por las personas que desean concebir. Lo ideal para buscar un embarazo es que ambos padres sigan un estilo de vida saludable, lleven una alimentación equilibrada, hagan deporte de forma regular y no consuman sustancias tóxicas como el tabaco, las drogas o el alcohol.

 

El alcohol y la fertilidad

 

Aunque se ha determinado que el tabaco es mucho más perjudicial para la fertilidad, el alcohol también tiene efectos negativos en mujeres y hombres que pueden perjudicarlos a la hora de buscar un hijo.

 

Como el consumo de bebidas alcohólicas está aceptado a nivel social, en muchas ocasiones no se percibe como algo verdaderamente nocivo más allá de las consecuencias que una borrachera puntual tiene. Pero un consumo regular de alcohol puede perjudicar la salud a muchos niveles.

 

En el caso de la fertilidad, consumir alcohol repercute en la ovulación. Un consumo alto de bebidas alcohólicas (entre 2 y 3 bebidas diarias) puede alterar los niveles hormonales, provocando dificultades para tener un ciclo ovárico normal.

 

Para los hombres también hay consecuencias. El consumo de alcohol repercute en la movilidad y en la cantidad de espermatozoides y afecta la producción de espermatozoides maduros porque puede producir un descenso en la producción de testosterona.

 

Malos hábitos alimenticios

 

Otro de los factores que afecta la fertilidad es el no seguir una dieta balanceada. Abusar de alimentos ricos en grasas y azúcares refinados afecta el organismo y puede provocar sobrepeso y obesidad, un problema de salud que también afecta las posibilidades de concebir.

 

Pero también es perjudicial para la fertilidad tener un peso excesivamente bajo. Por lo que se debe cuidar la alimentación y se debe mantener un peso adecuado para la constitución física para evitar problemas como las menstruaciones irregulares, la deficiencia en la calidad de los óvulos, otros trastornos ováricos o un mayor riesgo de aborto espontáneo.

 

En el caso de los hombres, los malos hábitos alimenticios también afectan la calidad y cantidad de esperma, por lo que, si a esto se le añaden otros factores como el consumo de tabaco o alcohol, se pueden presentar dificultades serias para conseguir un embarazo.

 

Cambio de hábitos gradual

 

Un estilo de vida saludable es beneficioso en todos los sentidos. En el caso de la fertilidad, eliminar el consumo de sustancias nocivas, seguir una dieta balanceada, rica en alimentos frescos y en productos magros e incorporar una actividad física regular a la rutina, son factores que aumentarán las probabilidades de que la búsqueda del embarazo tenga un resultado favorable.

 

Además, estos buenos hábitos también tendrán un gran impacto positivo en el embarazo, el parto y la recuperación posparto. Por eso es importante que se está buscando un embarazo se tenga en cuenta que una buena salud es fundamental para que todo discurra sin contratiempos.

 

Para evitar un efecto rebote es mejor empezar de forma gradual. Si resulta difícil dejar algunos hábitos, como el del tabaco, es conveniente buscar ayuda profesional. Y aunque es la mujer quien se queda embarazada, el hombre también debe trabajar para cambiar de hábitos, no solo para favorecer la concepción, sino para crear un ambiente saludable en casa en el que sea más fácil mantener a largo plazo el cambio positivo en el estilo de vida.

 

Por María José Madarnás, editora de Maternidad Fácil.