El Hospital el Ángel registra un notable aumento de casos de congelación de óvulos

By 14/12/2015Publicaciones

Una  nueva demanda social que se ha  incrementado  en un 20%  durante  el último año en la Unidad de Reproducción del  Hospital el Ángel, dando solución a muchas familias gracias a las nuevas tecnologías.

Los avances técnicos que están permitiendo la preservación de ovocitos en nitrógeno líquido y su viabilidad posterior, los cambios sociales y laborales, el retraso de la maternidad, los cambios de mentalidad  en la mujer de hoy respecto a las de décadas anteriores y el impacto de los medios de comunicación, hacen que cada vez más, la mujer se  plantee congelar sus óvulos para tiempos futuros.

El responsable del Área de Reproducción del Hospital el Ángel, el doctor José Félix García España, afirma que “Si asumimos que la fertilidad de la mujer disminuye de un 8 a un 9% anual a partir de los 35 años, entenderemos que los óvulos obtenidos a una edad más temprana, conservaran dicho potencial fértil cuando sean utilizados años más tarde”.

De ahí surge la posibilidad de que, mediante una hiperestimulación ovárica controlada, obtengamos ovocitos para su conservación y utilización futura.

La tasa de supervivencia tras la desvitrificación de estos óvulos es altísima superando el 80%. A partir de ahí, las posibilidades de embarazo  dependerán de la edad que  la mujer tenía  cuando congeló dichos ovocitos y del número de los mismos que fueron obtenidos.

“Es arriesgado, por lo tanto, manejar el término “preservación de la fertilidad” porque puede dar una falsa idea de que el embarazo está totalmente  garantizado en el futuro”, según el especialista.

“Evidentemente las posibilidades de una mujer que a los 40 quiera   conseguir un embarazo serán mayores, si tiene óvulos vitrificados desde una edad más temprana”.

 

No obstante, la situación ideal es que la mujer tenga ya su familia completa antes de los 35 años. Como esto es cada día menos frecuente, la vitrificación de óvulos viene a paliar,  que no a solucionar, un problema creado por nuestra sociedad.

El doctor García España, asegura que  “en todas nuestras pacientes encontramos denominadores comunes. Son mujeres con deseo maternal y angustiadas por la posibilidad de no conseguirlo. En su mayoría tienen una edad que alcanza y sobrepasa los 35 años. No tienen pareja en la actualidad o su trabajo les impide afrontar la maternidad en esos momentos”.

El incremento en  la demanda de la vitrificación de óvulos responde principalmente a motivos sociales.  Otra de las causasde este aumento y  que se mantiene en cifras más estables, está provocado por causas médicas ante la pérdida futura de fertilidad por tratamiento de  quimioterapia  o radioterapia por ejemplo.

“En nuestra unidad aconsejamos que la paciente tenga menos de 35 o a lo sumo 37 años para vitrificar y que su reserva ovocitaria sea numerosa. Ciframos en más de doce,  el número de ovocitos aconsejables para ser vitrificados”, explica el responsable de área de reproducción del Hospital El Ángel”.

“Evidentemente, estas condiciones no siempre se cumplen y no por ello debe  excluirse  a la paciente de su deseo de congelar sus óvulos, tras una detallada explicación del proceso y de los porcentajes de éxito”.

“Cuando estas mujeres se encuentran en el momento de poder ser madres, el consejo no es utilizar dichos óvulos en primera instancia, sino como último recurso, cuando tras de forma natural u tras otras  técnicas de reproducción  no se haya conseguido el embarazo”, señala el especialista en reproducción.