Infertilidad de origen desconocido.

By 30/10/2015Publicaciones

Infertilidad origen desconocido

Infertilidad de origen desconocido. Caso clínico 6

Hoy ha venido a vernos Estela con su niña, una preciosa bebé llamada Melisa. La verdad que está preciosa, sólo tiene 40 días y ya ha logrado volver locos a sus padres. Y no me extraña, con lo que ha costado que llegara a nacer.

Estela e Isidro vinieron a verme hace más de 3 años. La verdad que en principio parecía un caso fácil.

Habían hecho algunos ciclos de inseminación sin lograr embarazo y querían cambiar de tratamiento y hacer una fecundación in vitro. Tenían 32 y 33 años y todas las pruebas que les habían hecho hasta el momento habían resultado normales. Su caso era un claro ejemplo de esterilidad de origen desconocido.
En la primera visita revisamos todas las pruebas y ya detectamos que algunas de las hormonas que tenía Estela en el primer momento del ciclo estaban alteradas…Una FSH de 11 mUI/l, un estradiol de 90 pg/ml…sospechaba una baja reserva ovárica que confirmé cuando le hice la ecografía. Me encontré con 2 folículos antrales en cada ovario. Mucho menos de lo esperado para su edad.
En vista de los resultados ya les expliqué que probablemente su problema tenía un origen en el ovario y que deberíamos hacer otras pruebas para descartar problemas genéticos que pudieran explicar su baja reservaovárica, siendo tan joven. Así pues, solicitamos un cariotipo y una determinación de la mutación del Cromosoma X frágil. Ambos resultaron normales.
Empezamos pues una estimulación para un ciclo de fecundación in vitro. Puesto que no teníamos un gran número de ovocitos, decidimos administrar dosis suaves de medicación. Estela se pinchó medicación durante 10 días y vino a consulta a días alternos para hacerse ecografías. Logramos que crecieran 4 folículos, pero finalmente en la punción sólo salieron 2 ovocitos. Esos dos ovocitos se fecundaron con el semen capacitado de Isidro y al día siguiente un embrión se había desarrollado. Este embrión, de aspecto muy bonito, con 4 células y sin apenas fragmentación, lo transferimos al útero materno en Día 2 de desarrollo.
El test de embarazo tras 14 días resultó negativo.
Estela e Isidro no estaban dispuestos a rendirse, por lo que tras este negativo decidieron empezar inmediatamente con otro ciclo. Cambiamos el protocolo de estimulación. En este segundo ciclo empleamos un protocolo largo, en el que Estela tuvo que pincharse medicación durante unos 20 días. Además aumentamos las dosis de hormonas para ver si lográbamos reclutar mayor número de folículos. Sin embargo, el resultado fue el mismo. Logramos 4 folículos, de los que salieron 2 ovocitos y obtuvimos un embrión, muy bonito también, que transferimos sin llegar a lograr embarazo.Dos ciclos, dos embriones.
Realmente nos planteamos si era necesario recurrir a estimulación ovárica para lograr finalmente un solo embrión. Valoramos la opción de recurrir a ovocitos de donante, pero ellos estaban decididos a seguir luchando.
El último ciclo fue un ciclo natural. Sin más medicación que la absolutamente imprescindible para programar la punción ovárica y evitar la ovulación prematura, logramos obtener un ovocito. Este ovocito lo fecundamos con el semen de Isidro, que se capacitó y se seleccionó mediante MACS. Obtuvimos un embrión, que permaneció en el laboratorio, cultivado en Embryoscope hasta Dia 5. En ese momento tuvimos un
blastocisto estupendo que transferimos al útero de Estela, ahora hace 10 meses.

El ciclo natural resultó una solución perfecta para Estela e Isidro, pero aún hoy les he recordado que tienen a su bebé “milagro”.
Este tipo de tratamientos tienen una probabilidad de éxito muy limitada y sin embargo mucho riesgo de cancelación por ovulación prematura, fallo de obtención del ovocito, fallo de fecundación o bloqueo embrionario
posterior. Su indicación fundamentalmente es un caso como el de esta pareja, pacientes jóvenes, sin otra patología que interfiera con sus posibilidades de éxito y con muchas ganas de luchar.

FUENTE:OBJETIVOEMBARAZO.ES