Una de cada tres técnicas de fertilidad se hace gracias a la donación de óvulos

By 17/08/2014Publicaciones

El retraso de la maternidad y la decisión de ser madre sin pareja masculina tiene su tributo. El Día de la Madre registra mañana muchos perfiles. El desgaste de los ovocitos con el paso de tiempo dificulta la fertilidad en las mujeres que necesitan recurrir cada vez más a tratamientos de fertilidad en los que se utilizan los óvulos de una donante. «Cuanto más joven sea la mujer que dona óvulos más posibilidades de éxito hay para lograr una gestación», explica Florentino Garrido, responsable de Ginecología de la Clínica San Francisco, único centro de León en el que se realizan estas técnicas. Las donantes leonesas son jóvenes estudiantes con una edad media de 25 años. Ceder sus óvulos para que otra mujer pueda quedarse embarazada tiene su compensación no sólo social y humanitaria sino también económica. Aunque la donación no se paga, «las mujeres reciben una compensación que cubre las horas dedicadas y el desplazamiento, que oscila entre los 600 y los 900 euros», afirma Garrido. La ley sobre reproducción asistida (Ley14/2006) establece que la cesión nunca tendrá carácter lucrativo o comercial y habla de una compensación económica resarcitoria cuyo fin es compensar estrictamente las molestias físicas y los gastos de desplazamiento y laborales que se puedan derivar de la donación, un proceso que dura dos semanas. Uno de cada tres tratamientos de fecundación in vitro de León se realiza ya utilizando la ovodonación, una técnica que se ha incrementado en un 8% en un año.

Cada vez son más las mujeres que deciden ser madres a partir de los 40 años. Casi el 8% de los 3.200 partos de la provincia son de madres que superan esa edad, cuatro veces que hace 25 años, según los últimos datos del INE. Otras 543 mujeres decidieron tener un hijo sin una pareja estable, según esa misma estadística. El número de tratamientos solicitados por mujeres sin una pareja masculina —bien porque afrontan la maternidad en solitario o porque su pareja es otra mujer— ha crecido en un año un 6%.

Las mujeres recurren cada vez más a la ovodonación por su alta tasa de éxito para conseguir un embarazo. Más del 60% de las mujeres que se someten a esta técnica se queda en estado «gracias a que las donantes son muy jóvenes», insiste Garrido.

La edad media de las mujeres receptoras de óvulos es de 41 años y cinco meses, con una tasa de implantación del 44,33%. El 27% de los embarazos acaba con un parto gemelar y el 72,73% se implanta un único embrión.

Actualmente se calcula que entre el 12% y el 18% de los niños nacidos en los hospitales son fruto de técnicas de reproducción asistida a las que acuden mujeres, mayores de 40 años, independientes y con un trabajo estable pero que han tenido que esperar a la maternidad por diferentes circunstancias. Pese a encontrarse en la plenitud laboral, la naturaleza no refleja lo mismo. Los óvulos son finitos y con el paso de los años pierden calidad, lo que hace más difícil conseguir un embarazo. La donación de óvulos se convierte en una solución fundamental para los problemas de fertilidad.

La selección de la donante siempre tiene en cuenta las características físicas de la madre y la pareja si la hubiese. «Salva un problema que antes de 1993 era imposible de solucionar»

Espermatozoides

El incremento de la técnicas de fecundación con ovocitos contrastan con el estancamiento de la demanda de los tratamientos con donación de espermatozoides. El ginecólogo Florentino Garrido señala como la causa principal la «disminución de las limitaciones clásicas». Es decir, que la baja calidad de los espermatozoides ya no es un problema para fecundar un óvulo. «Tenemos tratamientos que no hacen necesario que se recurra a un donante». La técnica se llama Microinyección Espermática. Gracias a ella multitud de varones con muestras de semen de baja calidad espermática, varones que tenían que recurrir a semen de donante para poder ser padres, pudieron beneficiarse de esta técnica. Para llevar a cabo esta técnica, se requiere extraer los óvulos mediante Fecundación in vitro, y estos microinyectarlos con un espermatozoide bajo el microscopio en el laboratorio. «Nos basta un solo espermatozoide para conseguir un embarazo», explica Florentino Garrido.

Pero el tratamiento más novedoso es la vitrificación embrionaria o de ovocitos «que está aumentando considerablemente en León». Es la que más utilizan las mujeres que buscan un embarazo en solitario y la que recomiendan los expertos para las que tienen que someterse tratamientos de quimioterapia o radioterapia tras un diagnóstico cáncer que no quieren renunciar a la maternidad. «Las técnicas de preservación de ovocitos debería ser una oferta para todos los pacientes, hombre y mujeres, ante la posibilidad de tratamientos agresivos que ponen en peligro la fecundidad».

Fuente: Diario de Leon.es

Leave a Reply