Construyendo sobre la eterna pregunta: ¿Y si…?

By 14/12/2017Publicaciones

Construyendo sobre la eterna pregunta: ¿Y si…?

Un día me desperté y me dijeron que tenía endometriosis y que si quería tener hijos tenía que darme prisa. Tenía 16 años, no tenía novio, y sólo pensaba en mi futuro cómo algo que llegaría pero que de momento sólo tenía que centrarme en estudiar y salir con mis amigos.

Pasaban los años, y a pesar de que algo me recordaba esas palabras, no pensaba en ellas. Seguía mi camino. Siguieron pasando los años y me casé, pero en ese momento no pensaba en tener hijos dado que me estaba desarrollando profesionalmente. Más años que pasaban, el reloj seguía pasando y llegó el día de la primera decisión de muchas que vinieron después… Y decimos, en pareja, que era el momento de tener un hijo/a.

La búsqueda comenzó con mucha ilusión, dado que tras las dudas y esperar el momento idóneo, el momento había llegado y lo esperábamos con ilusión. El tiempo pasaba, no me quedaba embarazada y esas palabras que me dijeron con 16 años hacían eco en mi cabeza y comenzaron mis primeros ¿y si…? ¿y si lo hubiera intentado antes? ¿y si me hubiera hecho pruebas? ¿y si…?

Así que decidimos ir al médico y para mi sorpresa, me dijeron que tranquilos, que nos tomáramos tiempo y que no nos agobiáramos, al tema de la endometriosis no le dieron ninguna importancia. Y mi cabeza seguía con los ¿y si…? ¿y si espero y no viene? ¿y si veo otro médico? ¿y si…?

Finalmente, el tiempo pasó y tras toda la batería de pruebas para ver dónde estaba el “problema”, pues parece que ningún de los dos era demasiado fértil, y que los ovarios eran algo más viejos que mi edad natural, pero que no había impedimentos, que siguiéramos intentándolo, sin agobios ni obsesiones, y que si queríamos acudir a un clínica de reproducción asistida era decisión nuestra. Y como compañero de viaje teníamos nuestros ¿y si…? ¿y si lo seguimos intentando? ¿y si vamos a la clínica? ¿y si dejamos pasar el tiempo? ¿y si…?

Tras dudas, tiempo y mucha reflexión, y más dudas, el tiempo seguía pasando, y decidimos acudir a la clínica de reproducción asistida. Y cuál fue la sorpresa que nada más llegar, sin mirar nuestro historial, nos dijeron: No os preocupéis por nada, que de aquí sales con un hijo/a. Y de ahí, los ¿y si…? salieron a borbotones, pero el que más resonaba era el ¿y si hubiéramos venido antes ya habría nacido?

El como acaba la historia no es relevante dado que este artículo está enfocado en cómo gestionar todos esos ¿y si…?, dudas, incertidumbres, información, emociones… A mí me desbordaron, llegaron a consumir años de mi vida y tras comenzar a recibir información sobre opciones en la clínica se multiplicaron, y al iniciar el primer tratamiento, ya era tantos que no podía ni recordarlos todos.

Se invierte tanta energía en toma de decisiones, gestión de información, las propias emociones, la impaciencia, la ilusión, el amor. Todo junto hace una coctelera peligrosa porque llega un momento, en que te desorientas y vas perdida. Tienes claro el objetivo, pero lo que ocurre entre medias puede llegar a convertirse en una nebulosa.

Gestionar todo el proceso, conocerte, saber qué es lo que quieres, cómo, hacia dónde vas es importante para tu salud, para ti y para afrontar los tratamientos con serenidad y positivismo.

Nuestro bienestar es determinante en nuestra salud, y por ende, un factor crucial en favorecer ese deseado positivo. Gestionar todo ello, desde un bienestar general es la mejor elección.

Es importante saber para qué estamos aquí y preguntarse ¿cuál es mi manera de estar y perseguir mis sueños?

¿Y si cogemos todos esos “¿y si…?” y los usamos para construir hacia el futuro? Recojamos lo bueno del ahora y hagamos de ello algo más grande.

Desde el coaching, se conecta con esa parte de ti, tu propósito de vida, y trabajando sobre la persona se avanza en la consecución de las metas desde un proceso creativo y de descubrimiento personal.

Conocerte, aprender de ti, usar tus fortalezas te ayudaran a crear un mapa de ruta hacia esos sueños que persigues y te permitirá lidiar con todo aquello que parece a veces imposible…

Alinéate con tus sueños y toma conciencia, crea sobre nuevas perspectivas y abre nuevas vías.

Si sigues preguntándote como acaba la historia del principio, te lanzo las siguientes preguntas ¿y si te lo contara que te aportaría? ¿Y si lo supieras que cambiará en ti?

 

Ainoa Azpillaga

ainoa@alncoaching.com

http://alncoaching.com/