Depresión durante el tratamiento de fertilidad

By 20/09/2019Publicaciones

Ser diagnosticado de un problema de infertilidad y tener que realizar tratamientos es una de las experiencias más estresantes que puede atravesar una persona. Ya hemos hablado en otras entradas sobre el estrés y los beneficios de reducirlo para el tratamiento.

La Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE) recomienda incluir dentro del tratamiento médico de infertilidad, la ayuda psicológica profesional, para poder atender las necesidades psicosociales y emocionales.

Las consultas con expertos en psicología se pueden realizar tanto online como presencialmente. Es común recomendar tareas para casa, de forma que se aproveche el tiempo fuera de consulta para trabajar las cuestiones tratadas durante la sesión.

Las técnicas más comunes que se pueden trabajar en la consulta de un psicólogo experto en infertilidad son las siguientes:

  1. Cambio de chip (reestructuración cognitiva):

Se trabaja dentro de la terapia cognitivo-conductual. Cambiar el chip (reestructuración cognitiva) implica trabajar en la temática de los pensamientos irracionales, los cuales son muy dañinos y negativos para la persona. Se ha de aprender a identificarlos y las consecuencias que tienen con las emociones y la conducta. También aprender a examinar su contenido, y sustituirlos por interpretaciones más ajustadas a la realidad. Además, se trabaja en las creencias internas de las personas, de donde surgen estos pensamientos.

  1. Técnicas de relajación:

Debido a los altos niveles de ansiedad, se entrenan a los pacientes en técnicas de relajación. Para que puedan controlarla, especialmente en momentos de mayor tensión. Por ejemplo, durante la beta-espera de los resultados.

Dentro de las técnicas de relajación, una de las más efectivas es el entrenamiento en relajación muscular profunda de Jacobson. También es fundamental el aprendizaje del control de nuestra respiración, siendo las técnicas con mejores resultados la respiración abdominal/diafragmática y la clavicular.

  1. Manejo emocional:

Se producen emociones muy desajustadas que causan un gran malestar a la pareja.

El trabajo conjunto de las técnicas anteriores, junto con la exposición progresiva a estímulos temidos, favorece la disminución del malestar. Por ejemplo, sentir una gran sensación de ahogo, malestar y ansiedad cuando una amiga le cuenta que está embarazada.

  1. Ajuste de conductas

Es común, debido al secretismo con el que se lleva el diagnóstico de infertilidad, que las parejas se aíslen social y familiarmente, especialmente las mujeres. Es imprescindible trabajar la evitación, para que comprueben que sus temores no ocurren y si lo pueden aplicarse las técnicas aprendidas. Por ejemplo, temor a quedar con una amiga embarazada.

Ajustando las conductas, también se ajustan los pensamientos y las emociones, siendo un trabajo que se ha de llevar en paralelo. Percibiéndose una mejoría notable cuando se trabaja adecuadamente.

  1. Mejora de la comunicación y habilidades sociales:

La comunicación de la pareja suele empobrecerse cuando el estrés y la ansiedad son muy altos (normalmente, mayor a medida que se repiten los ciclos). Unido al aislamiento, la pareja se convierte en el único apoyo emocional, teniendo que soportar una gran carga.

Es positivo trabajar la comunicación para recuperar la calidad de las conversaciones y expresión efectiva de los sentimientos. Esto es beneficioso para la comunicación con la pareja, el entorno social, familiar y el equipo médico. Por ejemplo, aprender a responder asertivamente a comentarios molestos de los familiares.

  1. Terapia de pareja y sexualidad

Ayuda a fortalecer la relación, el apoyo, recuperar la intimidad y reducir las discusiones.

Es positivo darle un nuevo sentido a la sexualidad, encaminándola hacia el placer y la unión con tu pareja. Es común que se produzcan también disfunciones sexuales (por ejemplo, falta de erección) con las que pueden trabajarse.

  1. Planificar el tiempo libre:

Recuperar las actividades agradables (tanto individuales como con la pareja) debido a que con el malestar del diagnóstico pueden haberse dejado atrás.

Por último, destacar que unirse a asociaciones, como ASPROIN, puede ser muy positivo para sentirse comprendidos con personas con la misma problemática y vivencia de situaciones.

 

 

FUENTE: María Peña, psicóloga sanitaria (ASPROIN).