El control de trazabilidad y seguridad en el
laboratorio de FIV en reproducción asistida
Recientemente, un caso relacionado con un procedimiento de fecundación in
vitro (FIV) ha generado un gran impacto en el ámbito sanitario. Una familia ha
recibido una indemnización de 120.000 euros tras descubrirse un error en el
proceso, en el que se utilizó una muestra de semen que no pertenecía al padre
biológico.
Este incidente resalta la importancia crucial de la trazabilidad en los
laboratorios de fecundación in vitro (FIV), donde cada gameto debe ser
monitoreado meticulosamente para garantizar la seguridad y la confianza de
los pacientes, en un sector donde la precisión es vital.
Cada vez más parejas recurren a la medicina reproductiva para tener un hijo.
De hecho, en España el 33% de los nacimientos ya son mediante
reproducción asistida. España es uno de los países más avanzados en esta
ciencia. Sin embargo, existe una preocupación en las parejas sobre la
posibilidad de error en el manejo de sus muestras biológicas, óvulos, semen e
incluso embriones.
En reproducción asistida, la seguridad y la trazabilidad en los laboratorios de
fecundación in vitro (FIV) son aspectos de suma importancia que garantizan no
solo el éxito de los tratamientos, sino también la tranquilidad y la confianza de
los pacientes. El laboratorio de FIV es, sin duda, uno de los pilares
fundamentales en este proceso, siendo el lugar donde se manipulan y cultivan
los gametos y embriones que serán la base para lograr el embarazo.
Por ello, la seguridad en la manipulación y el almacenamiento de las muestras
biológicas es primordial. La seguridad en los laboratorios se convierte en un
pilar esencial para garantizar la efectividad y la integridad de estos
procedimientos que buscan cumplir el sueño de la paternidad.
Existen sistemas de vigilancia y seguridad avanzado que permiten una
trazabilidad completa del material biológico de los pacientes, entre ellos
también los gametos: óvulos y espermatozoides, que aseguran una
identificación segura y precisa durante todo el proceso. Es frecuente que los
pacientes en consulta preguntan al especialista por la seguridad de que sus
gametos no van a perderse o intercambiarse. En Madrid, Tambre, una de las
clínicas pioneras de medicina reproductiva, desde 1978, fue también impulsora
del uso del Sistema Witness, que está implementado desde 2008. Este
sistema se utiliza para rastrear todo el material biológico de los
tratamientos de los pacientes, pero al no ser de obligado cumplimiento en
España, muchas clínicas carecen de un sistema de control similar.
Además, el Sistema Witness utiliza la identificación por radiofrecuencia. Todas
las superficies de trabajo del laboratorio y las salas de la clínica involucradas
en el proceso (laboratorio FIV, laboratorio de Andrología, quirófanos…) poseen
lectores de radiofrecuencia que permiten identificar en todo momento a la
paciente, así como los tubos o placas donde se cultivan sus gametos,
embriones, etc.
El protocolo de trazabilidad y seguridad debe centrarse en la identificación por
radiofrecuencia, asegurando que cada paso del proceso, desde la punción
ovárica hasta la transferencia de embriones, se realice bajo los más estrictos
controles de seguridad. Este sistema evita cualquier posible confusión durante
la manipulación del material biológico, garantizando que los óvulos, los
espermatozoides y los embriones pertenezcan de manera inequívoca a la
pareja o persona en tratamiento.
Además de la trazabilidad, se debe poner un especial énfasis en el control del
ambiente del laboratorio. La temperatura, el pH, los controles microbiológicos y
de compuestos orgánicos volátiles, el flujo de aire positivo y los estrictos
protocolos de limpieza que son fundamentales para mantener las condiciones
óptimas que requieren los gametos y embriones. Todas estas medidas
aseguran no solo la viabilidad y calidad de estos, sino también una mayor tasa
de éxito en los tratamientos.
Inteligencia Artificial para el bienestar del embrión
Un laboratorio de FIV debe mantener unas condiciones constantes y estables
puesto que se trabaja con un material muy sensible. Las clínicas más
avanzadas incorporan incubadoras time-lapse de última generación que
permiten un seguimiento constante del desarrollo embrionario sin necesidad de
manipulación externa. Estas incubadoras utilizan inteligencia artificial, lo que
genera un mayor control y también bienestar del embrión, puesto que no es
necesario sacarlo de la incubadora para observar bajo el microscopio.
En conclusión, la inversión en sistemas de trazabilidad y seguridad avanzados,
junto con el estricto control del ambiente del laboratorio, son pilares
fundamentales que definen la calidad y el éxito de los tratamientos de FIV.
Estas medidas no solo reflejan el compromiso de la clínica con la excelencia y
la innovación, sino que también proporcionan a los pacientes la confianza y
seguridad necesarias para afrontar sus tratamientos de reproducción asistida.
ARTÍCULO FIRMADO por Susana Cortés, directora de Laboratorios en
Clínica Tambre