El impacto de los JJOO en la fertilidad de los
deportistas de élite
Expertos en medicina reproductiva analizan los efectos que puede tener
la práctica de deporte de élite sobre la fertilidad tanto de hombres como
de mujeres
El ejercicio intenso puede llevar a que las mujeres deportistas pierdan
sus ciclos menstruales y que se reduzca la calidad seminal de los
hombres
La vitrificación ovocitaria crece entre las atletas: una solución segura
para compaginar una carrera deportiva con los deseos de ser madre
06/08/2024.- La cumbre de todo deportista se encuentra en los Juegos Olímpicos y
París 2024 no está dejando a nadie indiferente. Las calles de la capital francesa y el
emblemático río Sena se han convertido en el mayor escenario para miles de atletas
de todo el mundo que llevan años entrenando duramente para deslumbrar a todo el
planeta. Sin embargo, detrás de cada hazaña deportiva, existe un desafío personal
que muchos atletas enfrentan: el impacto del ejercicio extremo en su fertilidad.
Con los JJOO en pleno curso, los expertos en medicina reproductiva de Instituto
Bernabeu analizan los efectos que puede tener la práctica del deporte de élite en la
fertilidad, tanto en hombres como en mujeres.
El contexto de la fertilidad europea es dramático, especialmente en el caso de España.
Las mujeres, incluidas las deportistas, retrasan cada día más su maternidad por
factores personales y económicos. Este retraso afecta directamente a su fertilidad ya
que, según se van cumpliendo años, las posibilidades de conseguir embarazos
disminuyen. En España los nacimientos con madres de 35 años o más (edad donde
los expertos trazan la barrera de la fertilidad femenina) ya representan el 40,1% del
total.
Este paradigma se agudiza con los atletas de élite. El ritmo extremo que mantienen
para preparar las competiciones, sumado a sus variaciones de peso y sus alteraciones
hormonales puede dificultar las opciones de tener un hijo. A pesar de ello, los expertos
en medicina reproductiva de Instituto Bernabeu son claros: es posible conciliar una
carrera deportiva de alto nivel con el deseo de ser madre.
Los riesgos que la preparación olímpica implican en la maternidad
El entrenamiento intensivo, necesario para competir a nivel olímpico, puede causar un
desequilibrio hormonal que afecta a la menstruación. Además, existen deportes que
están íntimamente ligados a un bajo peso corporal, como el ballet o el patinaje artístico
y la gimnasia rítmica, o que requieren ejecutar un tipo concreto de movimientos en los
que las atletas sufren una mayor incidencia de amenorrea (ausencia de menstruación)
debido a la reducción de los niveles de estrógenos que padecen y las variaciones
bruscas de peso, factores que pueden dificultar la concepción futura.
Esta amenaza pende sobre toda aquella mujer que sobrepasa los niveles sanos de
ejercicio físico, independientemente de su disciplina. “El incremento rápido e intenso
del ejercicio, como el que realizan las atletas al prepararse para una competición,
puede llevar a que, en los casos más graves, las mujeres deportistas pueden perder
sus ciclos menstruales debido a la ausencia de ovulación, lo que les imposibilita
quedarse embarazadas. Otras atletas también pueden experimentar una disminución
en la secreción de progesterona durante la segunda fase del ciclo menstrual, lo que
compromete su fertilidad al provocar problemas de implantación del embrión y posibles
abortos precoces”, explica la doctora Cristina García-Ajofrín, coordinadora médica de
Instituto Bernabeu Madrid.
En esta línea, la doctora apunta que “cada vez más recibimos en nuestras consultas a
deportistas de alto rendimiento o profesionales que quieren saber cómo pueden
planificar su futuro reproductivo o que vienen a realizarse revisiones específicas”.
La infertilidad entre los atletas olímpicos masculinos
La infertilidad no solo afecta a las mujeres. Los hombres que se enfrentan a una
intensa preparación olímpica con un programa de entrenamientos de alta intensidad y
de aumento o disminución de volumen corporal, pueden sufrir una caída de la calidad
del semen, según un estudio de la Universidad de Córdoba. Aunque el número de
espermatozoides no se reduce significativamente, su velocidad, morfología y la
integridad del ADN pueden verse comprometidas. Además, el estrés de la competición
y la autoexigencia de resultados, como pasa frecuentemente en los JJOO, aumentan
los niveles de cortisol, la principal hormona relacionada con el estrés y que afecta
negativamente a la fertilidad.
La crisis del esperma causa estragos entre todos los hombres, con independencia de
su profesión. Tanto la calidad como la concentración de esperma se han reducido
drásticamente en un 51% a nivel mundial y su ritmo de descenso alarma a los
expertos al alcanzar el 2,64% anual.
La solución de la vitrificación de óvulos
Ante este escenario, la vitrificación de ovocitos se presenta como una solución
efectiva. Esta técnica, comúnmente conocida como congelación de óvulos, permite a
las mujeres preservar sus ovocitos con la calidad del momento en que se congelan,
ofreciendo la posibilidad de formar una familia durante o después de su carrera
deportiva e incluso de posponer la edad a la que se escoge ser madre. La vitrificación
de óvulos es cada vez más común entre las atletas que enfrentan entrenamientos
intensivos prolongados para evitar los riesgos sobre su calidad ovárica que ocasionen
las alteraciones menstruales debido a la intensidad del ejercicio, las variaciones de
peso y el estrés asociado a la competición.
“Para mitigar los efectos negativos del ejercicio extremo sobre la fertilidad es
fundamental un adecuado aporte nutricional acorde al gasto calórico que implica la
actividad deportiva. Aumentar la ingesta calórica, descansar adecuadamente y reducir
el ejercicio físico puede ayudar a restablecer los ciclos menstruales normales. En
algunos casos, la inducción de la ovulación con fármacos puede ser efectiva, pero se
recomienda como una segunda línea de tratamiento tras asegurar una nutrición
adecuada”, explica la doctora García-Ajofrín.
Otro desafío al que se enfrentan muchos deportistas en los Juegos Olímpicos de París
2024 es el de compaginar su vida profesional con la crianza de un recién nacido. La
recuperación física tras el parto y el regreso a los entrenamientos intensivos requieren
un esfuerzo añadido al tener que cumplir con la atención constante demandada por los
bebés. Sin embargo, la evolución de la ciencia reproductiva y el mayor conocimiento
sobre los límites del cuerpo humano cada vez facilita más que cualquier atleta pueda
compartir su sueño olímpico con el sueño de ser padre o madre.
Sobre Instituto Bernabeu
Desde hace 40 años, Instituto Bernabeu se ha caracterizado por estar a la vanguardia
en la investigación de la medicina reproductiva. El Grupo de clínicas especializadas
está liderado por los doctores Rafael y Andrea Bernabeu y su equipo de
investigadores está presente en los congresos más importantes del mundo. Sus 9
clínicas, ubicadas en Madrid, Alicante, Palma de Mallorca, Albacete, Cartagena, Elche,
Benidorm y Venecia,
atraen anualmente a pacientes llegados de todo el mundo, en concreto, de 137 países.
Esta reconocida institución española tiene una amplia trayectoria y entre sus hitos
destaca el nacimiento de un niño con uso de espermátidas por vez primera en España
y sexto en el mundo, y la reciente creación de la primera unidad de inteligencia
artificial (IA) dedicada a la medicina reproductiva.
Cada día nacen en el mundo 3 bebés gracias a los profesionales de Instituto
Bernabeu, que ha superado ya las 150.000 historias clínicas desde su fundación.