Entrevista a María Peña, psicóloga sanitaria colaboradora de ASPROIN

By 18/10/2017Publicaciones

Entrevista a María Peña, psicóloga sanitaria colaboradora de ASPROIN.

Realizada para el trabajo de investigación de fin de bachiller para una alumna de la Escuela Tecnos de Terrassa, Barcelona.

  1. Que es ASPROIN?

ASPROIN es una asociación española cuyos usuarios son personas con problemas de reproducción. Su objetivo es realizar apoyo y ofrecer información científica para que ninguna persona en esta situación se sienta sola.

  1. ¿Tu tarea como psicóloga en casos de reproducción asistida cuando empieza? ¿Antes de iniciar el tratamiento, o una vez iniciado?

Normalmente me suelen contactar cuando el tema está muy avanzado y cuando ya la presión psicológica es muy fuerte. Otras veces, me contactan en el momento en que se les ha detectado una dificultad reproductiva. Las personas solemos tener una sensación de invulnerabilidad, de que “esto no me va a pasar a mí” y al sentirse diagnosticados se les viene el mundo encima.

Realmente no hay un punto de partida fijo: Hay casos en los que han pasado unos meses desde que les han diagnosticado un problema de fertilidad, otras veces cuando llevan varios tratamientos y no consiguen el embarazo, o sí  lo han conseguido en algún momento pero este no ha llegado a término. También suele ocurrir cuando por el desgaste tienen problemas a nivel de relación de pareja.

  1. ¿Cuáles son los miedos y dudas más frecuentes?

Los miedos y dudas suelen estar causados por la enorme incertidumbre que caracterizan los tratamientos de reproducción asistida. Supone un esfuerzo muy grande en muchos aspectos (físico, psicológico, monetario, etc.) mucha presión que no se sabe si en algún momento llegará a su fin y se conseguirá tener un hijo. Los tratamientos suponen pinchazos de medicación, con efectos secundarios físicos y psicológicos. Cada tratamiento tiene un porcentaje de éxito dependiendo de las casuísticas de la persona o de la pareja. Pero ninguna técnica puede asegurar al 100% que se vaya a conseguir.

El miembro de la pareja que ha sido diagnosticado suele sentir malestar y culpa. Pese a que nadie ha elegido tener una dificultad de reproducción.

Otras dudas que tienen muchas parejas es si merece la pena seguir intentando un tratamiento, o cambiar a otro, cambiar de clínica o dejar de intentarlo porque no se consiguen resultados.

Cuando los tratamientos fracasan por baja calidad de óvulos o espermatozoides, se suele recomendar recurrir a donación de células reproductivas o embriones si se da por ambos. Esto suele suponer un miedo y un problema para muchas personas. Por ejemplo, cuando lo viven como una renuncia a la parte genética, temor a rechazar al niño, o que este lo haga.

Una vez se consigue el tan ansiado embarazo, los miedos por perderlo, siendo que ha costado tanto de conseguir, son muy grandes. Unido al temor por si nace con alguna patología.

  1. ¿Las mujeres sufren más y tienen más dudas que los hombres?

La verdad es que no hay distinciones de sexo y sufrimiento. Hay maneras distintas de llevar el problema según la persona y sus recursos personales.

Para las mujeres la maternidad suele estar muy idealizada, y suele haber una presión social en este sentido. Además, las mujeres son las únicas que se pueden quedar embarazadas, por los que el grueso de los tratamientos y las evaluaciones se realiza sobre ellas. Junto con la presión de cumplir todas las pautas adecuadamente. En el caso de los hombres, tampoco es fácil. Muchos sienten impotencia al no poder hacer más que apoyar a sus parejas. Se suele relacionar de manera errónea estos problemas con la virilidad, “el ser más hombre”. Y su autoestima se ve dañada en ese sentido.

  1. ¿En caso de fracaso del tratamiento de reproducción, que hacer para ayudar a la paciente?

En general, apoyar, desculpabilizar, valorar otras opciones, trabajar la asertividad, la comunicación. Además de incrementar otras actividades que no estén relacionadas con el tratamiento. Esto es porque hay momentos en los que la vida gira en torno al mismo. Por otro lado, también se trabaja el contenido de las obsesiones y los pensamientos disfuncionales. Cómo disminuirlas, ofrecerles técnicas de control de estrés, técnicas para que no desborde la situación. Hay mucho trabajo y opciones detrás según el caso.

No siempre se logra el embarazo. Esto es una realidad. Por mucho que hayan luchado y “peleado” por conseguirlo en distintas clínicas y probado opciones de tratamiento durante años y años. Es importante no verlo como el fin del mundo. El trabajo en este sentido es distinto, va hacia encarar la vida hacia otra manera. Hacía que también se puede ser feliz y la vida sigue aunque no se tengan hijos.

  1. ¿Las familias suelen tener problemas para contar a los hijos que no han sido creados “naturalmente”?

No hay nada malo en haber conseguido ser madre o padre a través de las técnicas de reproducción. Al contrario, es un camino que supone un enorme esfuerzo, amor y por las ganas de dar vida y formar una familia.

Para muchas personas el mayor de los hándicaps supone cuando han recurrido a algún tipo de donación (de óvulos, esperma o embriones). Pero con el tiempo se termina superando. Normalmente estos temas cuando son tratados de manera natural, sin dramatismos, se suelen procesar bastante bien.

  1. ¿Una vez finalizado el tratamiento y nacido el niño, siguen necesitando atención psicológica?

Normalmente el contacto conmigo se realiza durante un periodo de tiempo. Una vez han incrementado sus herramientas psicológicas y han trabajado con ellos mismos, no seguimos con las sesiones. Independientemente de que hayan conseguido tener un hijo o no.

Si bien es cierto que solemos tener un contacto mínimo (llamadas telefónicas, mensajes, etc.) y, en ocasiones, si fuera necesario, se realizan un par de sesiones al año para pulir algunos temas.

  1. ¿Qué terapia se sigue para ayudar a la parejas?

Depende de cada caso. Hay parejas que se encuentran en crisis desde que han percibido un problema relacionado con la fertilidad. En cambio, en otras parejas el problema existía antes de empezar, pero con el estrés de los tratamientos emerge… Se ha de analizar qué está pasando y cómo solucionarlo. La comunicación suele precisar un reajuste. De manera que se hablen y comprendan lo que están queriendo decir.

María Peña, psicóloga sanitaria

Maria.pena.ramos@gmail.com