Padres gracias a la ciencia, más normal cada día

By 14/01/2018Publicaciones

Buenos días, soy María Peña, psicóloga sanitaria y colaboradora de ASPROIN. En esta entrada de blog vamos a reflexionar sobre los sentimientos que genera acudir a reproducción asistida.

Cuándo estás preocupado por algún aspecto de tu piel, ¿sientes vergüenza por acudir al dermatólogo y que lo estudie? Cuándo tu visión no es tan nítida como te gustaría, ¿te planteas que hay algo malo en acudir al oculista? Imagino (y espero) que la respuesta a este tipo de preguntas sea que no. Entonces, si tenemos sospechas de un problema para tener hijos ¿por qué es un mundo para nosotros coger cita en Infertilidad?, o si no conseguimos el embarazo ¿por qué dudamos en acudir a una clínica de reproducción asistida?

El instinto de reproducción es uno de los más primarios en las personas. Es comprensible que aparezcan sentimiento de frustración y enfado cuando no se consigue tener un hijo. No obstante, nos estamos tirando piedras sobre nuestro propio tejado cuando nos acusamos de “no servir para concebir”, o cuando nos sentimos “menos mujeres u hombres” cuando se nos detectan enfermedades como endometriosis o azoospermia. Tener problemas para lograr el embarazo no equivale a nada de eso. Y este tipo de miedos e ideas desinformadas evita que muchas personas se limiten en esta oportunidad que nos ofrece la ciencia.

Ser padre gracias a las técnicas de reproducción artificial es cada vez más normal en España. ¿Por qué? Los humanos no nos reproducimos con tanta facilidad como otras especies. En las mejores circunstancias de edad y de salud en cada ciclo se estima que existen posibilidades en torno al 30%. Además, se calcula que en España, el 15% de las parejas son estériles.

Complica conseguir el objetivo de ser padres de forma natural varias razones: Nuestro estilo de vida, en el que el estrés es algo muy normal. El planteamiento de ser madres a una edad cada vez más elevada. La aparición de enfermedades como la endometriosis, nombrada anteriormente, que afecta al 5-10% de mujeres en edad fértil. Así como otros problemas asociados a la fertilidad. Respecto a los varones, la calidad general del esperma es cada vez más reducida.

La ciencia afortunadamente está avanzando en todos los campos: Mejora la calidad de vida a personas con dolencias o discapacidades, tiene la capacidad de curar enfermedades que hace años ni se soñaba, y, además, ayuda a resolver los problemas de esterilidad e infertilidad, permitiendo que millones de parejas en el mundo puedan ser padres.

Por todo ello, es importante que se normalice el hecho de acudir a reproducción asistida y que se viva como otras ayudas que recibimos de la ciencia, como ir al dentista o al otorrino.

Si os surge alguna cosa que os gustaría comentar, podéis escribirme sin ningún problema.

Feliz día!!

 

María Peña Ramos, psicóloga sanitaria

Maria.pena.ramos@gmail.com