Cómo ser madre después del cáncer

By 31/10/2018Publicaciones

 

Cómo ser madre después del cáncer

Hoy es un día muy especial para mí. Hace ya más de cinco años, en una revisión de rutina con el ginecólogo, me detectaron un cáncer de mama.

Lo primero que me asustó fue la cara del médico que, aunque intentó ser optimista: -hay que esperar el resultado de la mamografía y de la biopsia-, no pudo disimular su preocupación.

Hoy, estoy completamente curada. Aunque tengo que someterme aún a revisiones periódicas para evitar que se repita, por lo demás, estoy perfectamente.

Una de las primeras cosas que pensé, en el batiburrillo de ideas que pasaron por mi cabeza cuando por fin conocí el diagnóstico definitivo, fue: tengo 30 años y aún no he pensado en la maternidad. Pero, ¿podré tener hijos algún día?

hijos después del cancer de mama

 

Entonces, antes de empezar con la quimioterapia, acudí a un centro de reproducción asistida para que me asesoraran. Como suele ocurrir, cuando algo no te toca de cerca, no prestas demasiada atención. Y ese era mi caso. Sabía que algo se podía hacer, pero no tenía ni idea del proceso de vitrificación de óvulos.

En la Clínica Tambre me explicaron que podía realizar un tratamiento de estimulación muy suave antes de empezar con la quimio, que no afectaría a mi enfermedad, y con ello podrían obtener los óvulos para poder congelarlos. De esa forma, se podrían mantener durante todo el tiempo que quisiera y utilizarlos cuando deseara ser madre. El proceso, me dijeron, se llama vitrificación, y mantiene los óvulos congelados sin dañarlos.

Como corría cierta prisa empezar con la estimulación de los ovarios, comenzaron enseguida. Se obtuvieron 12 ovocitos que, según me dijeron, eran de buena calidad y todos maduros. Y los vitrificaron todos.

Durante el transcurso de estos años, he conocido a una persona, y al mismo tiempo, o, mejor, a lo largo del tiempo, ha surgido en mí el deseo de maternidad.

Volví a la Clínica Tambre con la idea de poder utilizar los ovocitos congelados. No era necesario descongelarlos todos, y con los tres que utilizaron y fecundaron con el semen de mi pareja se consiguió un blastocisto, que me transfirieron ayer.

Ahora los nervios de la espera. Pero sé que si no lo consigo ahora, aún me quedan más oportunidades. Y estoy segura de una cosa: seré madre.

FUENTE :clinicatambre.com