Detener el reloj biológico: vitrificación de óvulos

By 24/04/2019Publicaciones

En los últimos años, la vitrificación ha cobrado fuerza entre los tratamientos que se solicitan en las clínicas de fertilidad. A medida que vamos postergando la edad a la que tenemos el primer hijo, cada vez más parejas se encuentran con problemas a la hora de lograr el embarazo. La edad tiene un efecto muy negativo en la fertilidad, especialmente cuando hablamos de la fertilidad femenina. Por eso, la vitrificación se ha erigido como una técnica que permite a las mujeres cumplir sus proyectos vitales sin renunciar a su sueño de ser madres.

A partir de los 35 años, la reserva ovárica y la calidad ovocitaria se reducen rápidamente. Cuanto más nos acercamos a los 40, más difícil resulta lograr un embarazo exitoso. En estos casos numerosas mujeres necesitan someterse a tratamientos de reproducción asistida, y en algunos casos deben recurrir a la ovodonación.

La vitrificación de óvulos permite detener el reloj biológico. Un óvulo congelado mantiene intactas sus capacidades reproductivas, sin importar el tiempo que pase. Esto significa que una mujer que preserve sus óvulos con 28 años, por ejemplo, podrá utilizarlos una década después con las mismas garantías de lograr un embarazo exitoso.

La preservación de la fertilidad debe realizarse lo antes posible. Los expertos en reproducción asistida recomiendan que se lleve a cabo antes de los 30 años, cuando la calidad ovocitaria está en niveles altos, o como máximo antes de los 35. A partir de esta edad, en determinados casos la vitrificación no resulta viable.

Esta técnica está recomendada también para pacientes de cáncer. Los tratamientos de quimioterapia y radioterapia pueden dañar los ovarios y afectar a la producción de espermatozoides, derivando en una situación de esterilidad permanente. Con la vitrificación conseguimos que el cáncer no se convierta en un obstáculo para aquellos que, una vez completado el tratamiento, desean cumplir su sueño de ser padres.

Para vitrificar óvulos es necesario iniciar un tratamiento de estimulación ovárica, de unos ocho o diez días de duración normalmente, mediante el cual se logra que una mujer produzca varios óvulos maduros en un mismo mes. Estos óvulos se extraen mediante punción folicular y se conservan en nitrógeno líquido para lograr una congelación ultrarrápida. En el caso de los hombres se aplica este mismo método de congelación a una muestra de semen, obtenida generalmente mediante por eyaculación.

 

Los gametos reciben un tratamiento crioprotector antes de ser congelados, lo que evita la aparición de cristales de hielo. De este modo, hemos conseguido que la tasa de supervivencia a la descongelación sea, de media, superior al 90%.

Congelar tus óvulos te permite decidir cuándo quieres ser madre. Si estás pensando en preservar tu fertilidad, en FIV Marbella podemos ayudarte. Contacta con nosotros y te informaremos.

FUENTE : FIV MARVELLA