Pacientes con patologías adicionales al diagnóstico de infertilidad

By 20/09/2019Publicaciones

Generalmente, las parejas estériles desconocían su dificultad para concebir antes del diagnóstico médico. Suelen ser personas sanas cuyo malestar psicológico está relacionado con sus ganas de ser padres.

En este artículo vamos a hablar sobre los pacientes que han sufrido o sufren una enfermedad, cuya vida está en riesgo y que tienen o pueden tener dificultad o incapacidad para concebir.

Muchos de estos casos, estas personas no habían sido informadas del riesgo de fertilidad que podían estar tomando, o se había tratado el tema de forma secundaria al tratamiento.

Este tipo de pacientes suelen alterarse emocionalmente por este tema. No siempre cuentan con el apoyo de su entorno cuando manifiestan su tristeza ante este daño colateral. Sus familiares o amigos pueden no entender lo que les ocurre y enviarles mensajes pareciendo que no tengan derecho a estar tristes por su esterilidad y que deberían sentirse agradecidos por estar vivos y estar sanos. Aunque el entorno diga estos comentarios de forma bienintencionada, el paciente se siente incomprendido y que no le apoyan.

En otros casos, la posibilidad de disminuir la fertilidad, se ha tratado de forma secundaria al tratamiento o los pacientes no comprendían que la enfermedad o el tratamiento de la enfermedad iba a afectarles. Esto ocurre especialmente en los casos que se han visto afectados cuando eran niños o adolescentes, y los planes acerca de tener hijos quedaban todavía muy alejados. Incluso, porque los expertos o progenitores pensaran que por su esperanza de vida no llegarían a ser adultos (Shover 1999). Supone una sorpresa, incluso actualmente, cuando estos niños han crecido y descubren que son estériles.

Las familias que sufren una enfermedad en alguno de los progenitores, y que ya tienen un hijo, también pueden sentirse incomprendidos y no sentirse apoyados por su entorno, o incluso del equipo médico. Muchas de estas parejas quieren ampliar la familia para que el primer hijo no crezca solo y pueda tener el apoyo de un hermano. Esto se piensa, especialmente, cuando se teme que el progenitor enfermo vaya a morir de forma temprana. Las mujeres son, especialmente, las que sienten este malestar, pues suelen ser las que más positivamente valoran tener descendencia por estos motivos.

Diferentes estudios acerca de mujeres que han padecido cáncer, muestran que, para las mujeres jóvenes el hecho de no tener hijos puede llegar a ser tan doloroso y dañino como la propia enfermedad (Dow, 1994; Surbone y Petrek, 1997).

También hay casos de personas que conocen la posibilidad del daño a su capacidad reproductiva pueda dañarse. Se ha comprobado científicamente que en algunas personas (especialmente mujeres) el impacto psicológico ante esta posibilidad es más grave, que la enfermedad principal a tratar (Gris y Pérez, 2009).

Es relevante que los pacientes reciban la máxima información posible acerca de las opciones disponibles para preservar su fertilidad o prevenir la esterilidad.
Esto mejora el malestar psicológico y su manera de encarar el tratamiento con la patología principal. También puede motivarles a afrontar la enfermedad y encarar el futuro con mayor optimismo (Gris y Pérez, 2009). Un especialista en fertilidad puede ayudarles a escoger la mejor opción para recibir el tratamiento. Asimismo, recibir orientación psicológica profesional puede ser muy útil para superar esta crisis. Un psicólogo puede ofrecer un espacio para expresar las emociones y comprender su punto de vista. Así como unirse a asociaciones como ASPROIN.

 

Bibliografía:
Dow, K.H. (1994). Having children after breast cáncer. Cancer Practice, 2. 407-413.

Gris, J.M. y Perez, F. (2009). Aspectos éticos y legales. En: J. Callejo (ed.), Preservación de la fertilidad en la paciente oncológica (pp. 185-212). Barcelona: Glosa.

Shover, L.R. (1999). Psychological Aspects of infertility and decisions about reproduction in Young cáncer survivors: A reviw Medical and Pediatric Oncology, 33, 53-59.

Surbone, A., y Petrek, J.A. (1997). Childbearing issues in breast cáncer after survivors. Cancer, 79, 1880-1889.

 

 

FUENTE:  María Peña, psicóloga sanitaria (ASPROIN)