Parte I: Dificultades psicológicas y recomendaciones en el comienzo de las dificultades de concepción y evaluaciones médicas

By 04/11/2016Publicaciones

Buenos días. Mi nombre es María Peña, soy psicóloga sanitaria y colaboradora de Asproin.
Una de las experiencias más difíciles en el recorrido vital de una persona o pareja, es la incapacidad o dificultad de tener hijos, cuando se quieren tener. Resulta ser el origen de una crisis de angustia y de la vivencia de sentimientos de pérdida.
En esta entrada de blog me gustaría hablar desde el punto de vista psicológico de las etapas iniciales que se experimentan ante la búsqueda de embarazo. Además, me gustaría exponer algunas recomendaciones generales que pueden ser útiles. Cualquier cuestión que os surja, no dudéis en consultarme.

Primero: ¿Cómo comienza el proceso?
Suele comenzar cuando ambos miembros de la pareja deciden tener hijos. Ya sea porque siempre lo habían deseado y por fin ha llegado el momento, por amor, continuidad familiar, presiones sociales y/o familiares, etc. Se suelen discutir diferentes temas cómo el nombre que se le dará al bebe, cómo lo cuidarán o los cambios que supondrá su llegada. Cuando transcurren los meses y no llega el embarazo, las personas se enfrentan a una gran sensación de falta de control e incertidumbre. Hasta ese momento, se solía pensar que se tenía un cierto “control” sobre los acontecimientos previstos: por ejemplo, qué estudiar y en qué trabajar, con quién mantener una relación, decidir cuándo tener un bebe… pero esto es distinto y no llega. Las parejas suelen experimentar una gran conmoción y consternación cuando se dan cuenta que concebir un hijo no es tan fácil como lo esperaban. Entonces, comienza la preocupación y la duda. Surgen miles de preguntas atemorizantes ¿y si estoy enfermo/a?, ¿Y si nunca tendré hijos? El temor a que se confirmen estas preguntas es uno de los motivos que influyen en no acudir al médico y permanecer en la duda sobre la existencia o no de tener un problema de fertilidad.

Si estás viviendo este momento ¿Qué estrategias pueden beneficiarte?
El obtener respuestas precoces a tus preocupaciones puede resultar positivo para saber qué ocurre y aumentar las probabilidades de tener éxito en el deseo de tener un hijo. Es comprensible que puedas sentirte frustrado/a y enfadado/a. En este sentido, puede ser positivo temporalmente cambiar el foco de atención hacia algo que te resulte gratificante, como un hobby o una actividad. En pareja, es importante estar preparado con el hecho de que tal vez no estéis en el mismo punto. Es posible que cada uno esté viviendo el proceso de manera distinta, no sintiendo lo mismo, al mismo tiempo. En este sentido, resulta útil mantener la comunicación. Aunque no sea fácil, es clave que ambos os apoyéis y expreséis cómo os sentís. Es también positivo abordar el tema como si se tratase de un proyecto, preparando diferentes estrategias según lo que pueda pasar, así como un cronograma con intervalos de tiempo y situaciones hipotéticas.
Muchas personas se sienten solos cuando ven que a su alrededor todo el mundo tiene hijos y piensan que son los únicos que tienen problemas. Lo cierto es que es sorprendente la gran cantidad de personas que han tenido y tienen dificultades para concebir. Aunque cada situación es distinta, el hecho de poder expresar lo que sientes y hablar con gente de tu confianza de tus dificultades para concebir, puede ser un alivio.

Segundo: Obteniendo respuestas médicas:
Suele iniciarse esta fase cuando la pareja, o uno de ellos acude a la consulta médica para obtener respuestas. En este momento, se inicia un análisis médico compuesto de diversas pruebas.
Muchas personas experimentan una pérdida de control de sus vidas, esta vez por la gran cantidad de análisis (algunos bastante caros) y realizar los controles necesarios para obtener respuestas. También se suele experimentar una falta de privacidad, influido por la sensación de invasión de algunos tratamientos, la sexualidad de uno mismo se ve amenazada o durante la evaluación puedes sentirse como simplemente un “número de historial”. Ante una experiencia abrumadora como esta, las personas pueden sentirse incómodas, culpables, y con miedo. Se puede llegar a sentir enfado con el propio cuerpo, la pareja o incomprensión ante las personas que sí consiguen tener hijos. También muchas personas se auto-castigan de manera aniquiladora. Se preguntan ¿qué he hecho para merecer esto? Se plantean qué cosas deberían haber hecho diferentes en el pasado, o relacionan experiencias pasadas con la causa de la dificultad. Por ejemplo, abortos voluntarios. Se tiende a mantener en secreto el tema, muchas veces por vergüenza o desconcierto, lo cual podría influir en aislarse de los amigos y/o familiares. También durante las evaluaciones se guarda un rayo de esperanza de que todo esté bien o que se trate de un problema menor que se solucionará fácilmente.
Cuando se confirma un problema relacionado con la fecundidad, las personas pueden sentirse consternadas, pero también aliviadas por saber qué ocurre y poder adoptar medidas.
¿Qué estrategias pueden serte útiles si estás viviendo este momento?

Tener información científica y objetiva sobre el tema de infertilidad, sus causas y tratamientos, puede resultarte útil para paliar el estrés. En este sentido, te recomiendo que te la proporcione un profesional sanitario que conozca el tema, en lugar de iniciar tu mismo/a búsquedas por Internet, pues puede ser peligroso para ti, ya que puede que encuentres información que te confunda y que no esté relacionada con tu problemática.
La comunicación con la pareja, expresando tus miedos y emociones, así como conociendo qué siente el otro, puede ser muy beneficioso. También el hecho de acudir juntos a la consulta, para comprender ambos lo que está ocurriendo. Aunque puede resultar difícil, este tema puede llevarse mejor apoyándose en el otro, por lo que cuidar la relación y buscar tiempo satisfactorio con el otro, es un punto clave. También siempre puede resultar relevante compartir la preocupación con miembros cercanos, los cuáles puedan darte apoyo. En este sentido, no todo el mundo será capaz de ayudarte y es importante seleccionar las personas más adecuadas y pedirles respeto, tanto en las decisiones tomadas, como en el silencio, pues en muchas ocasiones pueden (sin darse cuenta) inundaros con preguntas en momentos inapropiados.
Es importante ser consciente de que pueden haber momentos de tristeza y ansiedad durante todo el camino que viene por delante. Es beneficioso no descuidarse, y proporcionarse uno mismo cuidados, por ejemplo, disminuyendo actividades estresantes y aumentando el tiempo libre gratificante.

Espero que te haya resultado útil esta información y recomendaciones. En próximas entradas hablaremos del diagnóstico, del proceso de aceptación del problema y de los resultados de los tratamientos de reproducción artificial. Si te surge alguna duda que te gustaría que tratásemos, o te gustaría contar con ayuda más personalizada, puedes contactarme y buscar juntos/as soluciones.

María Peña, psicóloga sanitaria.
maria.pena.ramos@gmail.com