¿Se parecerá a mí, si no es mi óvulo?

By 08/10/2020Sin categoría

¿Se parecerá a mí, si no es mi óvulo?

De Belén Monge Ochoa- Embrióloga para Asproin.

Comenzar un tratamiento de reproducción asistida, en la mayoría de los casos, lleva implícita una situación de estrés, inseguridad y desestabilidad emocional.  Aunque es cada vez más habitual tener que recurrir a este tipo de tratamientos, la infertilidad sigue siendo un tabú y difícilmente se reconoce en los entornos más cercanos, más aún, en el caso de tener que  recurrir a ovocitos donados.

Interiorizar que nuestros ovocitos no presentan buena calidad, bien debido a una baja reserva, fallo ovárico, enfermedades hereditarias o edad elevada entre otros factores,  no es algo sencillo de asumir, sin embargo existe una solución para lograr el embarazo, cambiar nuestros ovocitos con escasa o nula probabilidad por otros que si tengan capacidad para lograrlo.

España es el país que mayor número de ovodonaciones realiza de toda Europa, representando un 50%, según lo publicado por la Sociedad Europea de Reproducción Humana (ESHRE). Es una técnica “de los últimos años”,  y una gran ayuda para muchas mujeres.

La duda que surge a todas las futuras madres que necesitan de la ovodonación es ¿a quién se parecerá mi hijo? ¿No va a llevar mis genes? ¿Será la donante parecida a mí? …

La  carga genética del ovocito es aportada por la donante, sin embargo, el bebe no va a dejar de tener parecido con sus padres. Una vez que el embrión se transfiere en el útero materno se producen constantemente una serie de modificaciones e intercambios entre la madre y el embrión que van a generar unos lazos materno-embrionarios con unas uniones tan intensas como las genéticas.

El útero materno es el espacio donde se aloja el embrión para implantarse, es el hogar donde va a crecer el futuro bebe, y es durante el proceso de implantación e incluso antes, cuando el líquido que se encuentra en el endometrio nutre al embrión generando una gran comunicación entre él y su futura madre.  Alguna moléculas que forman parte del líquido endometrial, van a ser capaces de aportar información  al embrión. Esta comunicación genera la coincidencia de rasgos físicos entre madres e hijos de ovodonación. Estos procesos se conocen con el término de epigenética.

La implicación genética no sufre modificaciones, sin embargo la epigenética permite que el bebe vaya adaptándose a lo largo de la vida, modificando su comportamiento, su personalidad, desarrollando rasgos similares a sus padres, y todo esto, está influenciado por el ambiente en el que crezca, ya desde el momento de la implantación, por ello va a crecer con las modificaciones que la madre genere en su propia información genética aun siendo un óvulo donado.

Existen diferentes estudios que aportan información a la teoría de la epigenética, y que sirven de gran ayuda  para informar a las futuras madres de que una ovodonación  es un bebe propio, que va a nutrirse de todo el material que la madre le aporte durante el embarazo, confirmando la  denominada hipótesis Baker, “lo que sucede en el útero materno es más importante que lo que sucede tras el nacimiento“.

Belén Monge Ochoa- Embrióloga