Ser padres: un trabajo en equipo

By 07/05/2018Publicaciones

Soy María Peña, psicóloga sanitaria y colaboradora de ASPROIN.

Ante el problema de la infertilidad, los hombres y mujeres se comportan de una manera similar a otros problemas de la vida de similar gravedad. A no ser que sean estrategias disfuncionales y dañinas, es importante que cada miembro de la pareja entienda y acepte que cada uno experimenta la situación de forma distinta, y no trate de modificar la de su pareja para que sea igual que la suya. Ambas formas, aunque diferentes, son válidas y pueden complementarse.

Se va a convivir con dudas y esperanzas, miedo a no conseguirlo, discrepancia de opiniones, prejuicios, sentirse solos y querer disimular u ocultar el problema a los demás, sentimientos de culpa, la ansiedad, la tristeza, el aislamiento y conflictos en las relaciones de pareja.

Hay diferentes estrategias que podéis tener en cuenta para que forméis un equipo unido y que la situación afecte lo menos posible.  Es fundamental que la pareja esté abierta, flexible y receptiva a que puede pasar cualquier cosa, esto es fundamental.

Cuando se está en estos procesos, es fácil que querer un hijo se convierta en el único objetivo de vivir. Pero no es la forma que mejor puede ayudar a vivir la situación. En cambio, sí lo es tratar de continuar la vida como hasta ahora, trabajando, saliendo a hacer actividades gratificantes, etc. Y continuar con los tratamientos paralelamente, sin que estos se conviertan en el punto sobre el que gira la vida.

Por otra parte, la comunicación de calidad y la toma de decisiones comunes se convierten en una parte fundamental de la vida. Ha de respetarse los dos puntos de vista de la pareja.

Durante la espera de los resultados, se suele prestar más atención al propio cuerpo, buscando sensaciones y síntomas relacionados con el embarazo, como las náuseas, dolor de pechos, hinchazón… Estos síntomas pueden explicarse por otras razones diferentes al embarazo, como los efectos secundarios de la medicación. Es importante que ambos seáis consciente de ello.

 

María Peña, psicóloga sanitaria

Maria.pena.ramos@gmail.com